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La estructura de los 3 septenarios

La estructura de los 3 septenarios

En el año 1.980 Sallie Nichols publicó el libro “Jung y el Tarot” donde desarrolla el conocimiento arquetípico presente en los Arcanos Mayores del Tarot. La autora explica la relación de cada arcano con la mitología clásica y el significado de cada uno a la luz de la psicología jungiana. Obra que ha alcanzado un gran reconocimiento en todo el mundo, siendo traducida y publicada al español por Editorial Kairós.

En dicha obra aparece publicada por primera vez la imagen de la estructura conocida como “Los 3 septenarios” que luego otros autores han tratado de apropiarse como propios. En esta estructura, los 22 arcanos mayores se dividen en 3 filas de siete cartas cada una; de ahí el nombre “septenario” quedando la carta del Loco o Lemat aparte, por el hecho de que esta carta no está numerada.

3 septenarios

Se considera que el primer grupo de cartas, comprendidas entre la 1 y la 7 se asocian a la personalidad humana, las experiencias concretas de la vida; de la 8 a la 14, se relacionan con el alma o las virtudes que tenemos que adquirir y de la 15 a la 21 con el espíritu, las fuerzas y leyes cósmicas con las que nos relacionamos.

Estudiar el tarot bajo esta estructura, dice Sallie Nichols, permite al estudiante observar las relaciones que se producen entre todas las cartas y es un sistema que han continuado en la década los 90 analistas junguianos y expertos en Tarot como el argentino Enrique Eskenazy y más recientemente los creadores de la escuela internacional Lemat, Daniel Rodés y Encarna Sánchez, en sus obras “El libro de Oro del Tarot” publicada por Editorial Palmyra, cuya primera edición data del año 2001, y “Constelaciones familiares y Tarot” publicado por Ediciones Océano. Este dibujo es también el que aparece en la portada de nuestra web.

El objetivo de una lectura de Tarot es la toma de conciencia por parte del consultante del por qué de las situaciones y cómo poder mejorarlas.

Para ello en nuestro sistema usamos siempre dos filas de cartas. En la primera entenderemos que el inconsciente nos muestra la situación real, tal como la vive la personalidad. Cuando una carta aparece invertida indicará que hay un bloqueo, una falta de comprensión, algo que tenemos que aprender a corregir.

Para ello situamos otras cartas en una fila superior para que nos muestren la solución. Esta fila entenderemos que corresponde a la parte del inconsciente referente al Alma. Dado que cuando hablamos de inconsciente, encontramos dos significados: el archivo donde están todos los traumas y conflictos del pasado y presente, y el archivo donde se halla el aprendizaje del Alma.
Así, toda lectura de Tarot la realizaremos bajo esa perspectiva: como vivimos la situación según la personalidad, o sea, “lo que hay” y qué podemos aprender o corregir de la misma “el sentido del alma”

De este modos cuando el Alma ha comprendido, podemos girar la carta invertida de la personalidad a fin de desbloquear a partir de la toma de conciencia, el problema o dificultad que estaba viviendo la persona.

Con este sistema notaremos que muchas situaciones de la vida, aparentemente sin solución, terminan modificándose a veces de manera que podríamos considerar milagrosa, y es que cuando el Alma comprende profundamente la verdad, todo puede cambiar. Por ello siempre partimos de la idea que el Tarot muestra pero no determina y que esto depende de la voluntad de la persona en aceptar, corregir o comprender el mundo de la personalidad.

El Tarot será siempre una herramienta que nos enseña a cambiar interiormente, a mejorar en todos los aspectos de la vida, De ahí, la gran importancia de la segunda fila de cartas, dado que la mayoría de tarotistas se limitan a interpretar solo bajo el primer nivel y entonces no hay cambio posible, y las situaciones se darán repetidamente hasta que no tomemos conciencia de las mismas.

Es decir, alguien que no desee cambiar el tarot le predecirá al 100% su futuro, pero alguien dispuesto al cambio permitirá cambiar radicalmente ese futuro.

El objetivo de una lectura de Tarot es la toma de conciencia por parte del consultante del por qué de las situaciones y cómo poder mejorarlas.

Para ello en nuestro sistema usamos siempre dos filas de cartas. En la primera entenderemos que el inconsciente nos muestra la situación real, tal como la vive la personalidad. Cuando una carta aparece invertida indicará que hay un bloqueo, una falta de comprensión, algo que tenemos que aprender a corregir.

Para ello situamos otras cartas en una fila superior para que nos muestren la solución. Esta fila entenderemos que corresponde a la parte del inconsciente referente al Alma. Dado que cuando hablamos de inconsciente, encontramos dos significados: el archivo donde están todos los traumas y conflictos del pasado y presente, y el archivo donde se halla el aprendizaje del Alma.
Así, toda lectura de Tarot la realizaremos bajo esa perspectiva: como vivimos la situación según la personalidad, o sea, “lo que hay” y qué podemos aprender o corregir de la misma “el sentido del alma”

De este modos cuando el Alma ha comprendido, podemos girar la carta invertida de la personalidad a fin de desbloquear a partir de la toma de conciencia, el problema o dificultad que estaba viviendo la persona.

Con este sistema notaremos que muchas situaciones de la vida, aparentemente sin solución, terminan modificándose a veces de manera que podríamos considerar milagrosa, y es que cuando el Alma comprende profundamente la verdad, todo puede cambiar. Por ello siempre partimos de la idea que el Tarot muestra pero no determina y que esto depende de la voluntad de la persona en aceptar, corregir o comprender el mundo de la personalidad.

El Tarot será siempre una herramienta que nos enseña a cambiar interiormente, a mejorar en todos los aspectos de la vida, De ahí, la gran importancia de la segunda fila de cartas, dado que la mayoría de tarotistas se limitan a interpretar solo bajo el primer nivel y entonces no hay cambio posible, y las situaciones se darán repetidamente hasta que no tomemos conciencia de las mismas.

Es decir, alguien que no desee cambiar el tarot le predecirá al 100% su futuro, pero alguien dispuesto al cambio permitirá cambiar radicalmente ese futuro.

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